El mundo está hablando sobre temas que hoy nos preocupan, EL
NIÑO y LA NIÑA, tornados y huracanes, inundaciones y sequías, terremotos y
volcanes. Pero, ¿eso es realmente nuevo? El planeta Tierra está en constante movimiento
y cambio.
La globalización de conceptos, el poder de los medios y la
comunicación, Internet. Hoy es posible informarse que pasa a miles de kilómetros en segundos con
solo prender el celular y leer Twitts. Eventos
naturales ajenos a nosotros que siempre han ocurrido pero igual nos causa
sensaciones de preocupación.
Existe una lucha
interminable entre ambientalistas y el capitalismo industrial. Los conceptos se confunden
y con ésto se pierde la meta real de una discusión que debe ser sólo una. No se puede negar que la tala indiscriminada
de árboles, el avance de las fronteras agrícolas, la emisión de gases
industriales entre otras actividades causan daños irreparables al ambiente pero tampoco
podemos confundirnos, el CAMBIO CLIMATICO y EFECTO INVERNADERO siempre
estuvo presente, por lo menos desde hace más de cien mil años, moldeando
continentes y océanos, extinguiendo especies y originando nuevas, y así también
permitiendo la evolución por adaptación.
La última era glacial, que se inició aproximadamente 120.000
años atrás y se extendió hasta hace 15.000 años, fue la más reciente en el esquema de enfriamiento
y calentamiento que continua hasta nuestros días. Sin embargo, precisamente
durante este prolongado episodio frío, el Homo sapiens, logró extenderse hacia
nuevas fronteras migrando de África
tropical a Europa, Asia y finalmente las Américas.
El marcado CALENTAMIENTO GLOBAL de los últimos 15.000 años
es solo un incidente dentro del cambiante tapiz climático de la GRAN ERA DEL
HIELO. La Tierra seguirá “calentándose” porque es parte del ciclo y también
sabemos que volverá a enfriarse, es solo cuestión de tiempo…digamos unos
cuantos milenios.
Pero no todo es tan
simple.
Existe hoy un factor
de aceleración del proceso climático, algo nuevo para los cálculos de modelos matemáticos
y que posee un poder que todavía siguen desestimando: el uso de combustibles fósiles
por parte de la humanidad. El calentamiento global potenciado por el hombre ya ha reducido la capa de ozono
antes de cuenta. Las temperaturas del mundo actual se encuentran entre las más
altas desde que se tienen registros y todos los eventos están ocurriendo en un
lapso de tiempo muy breve. El deshielo acelerado causado por todo esto puede
precipitar un cambio drástico y prematuro en unos pocos siglos. Es necesario
poner cartas en el asunto, tomar medidas sobre el tema y de forma urgente.
Nosotros no controlamos los ciclos del clima pero sí tenemos
el poder de decidir con que velocidad llegaremos al próximo destino.
Solo es cuestión de tiempo.
