Con la Luna nueva llega el eclipse total de Sol que se podrá ver desde contadas ciudades de 14 estados de Estados Unidos.
El 21 de agosto de 2017 EEUU será testigo de un raro eclipse solar total que abarcará todo el territorio continental del país del norte, algo que no sucede en dicha zona geográfica desde el año 1778.
Con un ancho de unos 112 kilómetros, el sendero territorial desde donde se podrá tener la mejor ubicación para ver el anticipado espectáculo celestial abarcará 14 estados, desde Oregon en la costa del Pacífico hasta Carolina del Sur en el extremo este.
Será dentro de este "camino de la totalidad" donde la Luna bloqueará por completo al Sol, lo que generará que la corona – también conocida como la atmósfera de la candente estrella – se haga visible, al menos por unos pocos minutos.
Siempre escuchamos o somos observadores de este fenómeno. Pero ¿sabemos que es realmente? ¿porque ocurre esto?
"Eclipse" se refiere a la desaparición. En astronomía es cuando la luz procedente de un cuerpo celeste es bloqueada por otro cuerpo (eclipsante). Esto es posible porque desde el punto del observador dos cuerpos se alinean y uno superpone su superficie sobre otro. Es posible hablar de eclipses de sol, luna, parcial y total de estos mismos.
En el eclipse de luna, recordemos que la luna refleja la plena luz del sol y que uno de sus movimientos es de rotación alrededor de la tierra. Existe eclipse de luna cuando la tierra impide el reflejo del astro rey sobre la luna generando una sombra sobre esta última. En cambio el eclipse de sol es cuando los tres cuerpos se encuentran alineados pero la luna se encuentra bloqueando la luz solar hacia la tierra.
Todas estas situaciones dependen de la ubicación del observador, en este caso en la tierra. Por eso se refiere que solo será visible para tal región o hemisferio. Depende de la perspectiva propia del objeto.
Son parte de nuestra historia. Hay registros de estos fenómenos en culturas prehistóricas. Son tema de mitologías, predicciones futuristas, relacionados a dioses furiosos y castigos divinos.
Ocurren y seguirán ocurriendo. Hoy los comprendemos y estudiamos. Somos participes de ello siendo observadores y disfrutando de su magnitud. Bienvenido sean estos espectáculos

